Testimonios de la represión en Bolivia

“CON EL HAMBRE NO SE NEGOCIA”
Por Victoria Camboni y Alejandro Diaz
“No hay un estado de derecho ahora; nos han querido meter el miedo para que no nos organicemos”. Estas palabras, que sintetizan la violenta represión contra el pueblo boliviano desde mayo de este año, fueron compartidas por Diana Vargas, una de las participantes en el conversatorio ‘¿Qué pasa en Bolivia? Testimonios de la represión’, realizado el pasado viernes 17 de julio en el espacio de Voces Insurgentes.
El encuentro se realizó en el marco de las actividades en apoyo a Bolivia que organizaron un grupo de colectivos sociales desde Uruguay, y que tuvo como foco dialogar con personas que estuvieron en el territorio durante los hechos de represión. Nuestro compañero, el periodista Matías Guffanti -que ingresó al país andino junto a la Comisión Internacionalista en Solidaridad con Bolivia para realizar un informe sobre los hechos y romper el cerco mediático que rige sobre los acontecimientos-, fue el moderador del evento, que contó con la participación desde Bolivia de Vargas y del abogado Henry Zeballos.
Luego de narrar las situaciones que enfrentó la comitiva para ingresar a Bolivia, la persecución y detención sufrida a manos de los organismos de inteligencia, y la salida forzada del país, Guffanti dio algunos detalles del informe sobre la represión y las violaciones a los derechos humanos en que está incurriendo el Estado boliviano, así como también la alarmante presencia de grupos paraestatales radicalizados que operan con total impunidad.

Pero uno de los puntos más destacados de su intervención fue la descripción sobre la potencia de las bases. Bloqueos realizados por vecinos autoconvocados, mineros, comunidades, se organizaron para hacer este reclamo contra el gobierno “por sus políticas neoliberales que perjudican y atacan las necesidades del pueblo”. Y sobre este punto fue la primera pregunta para Vargas, mujer aymara, feminista, integrante de Feminismo Comunitario Antipatriarcal, que respondió: “Vemos que Rodrigo Paz asume para gobernar para empresarios, para los ricos, que tampoco lo apoyan del todo. No tiene el apoyo total de toda la derecha”.
Diana Vargas enumeró las medidas que firmó el gobierno en materia de transporte, combustibles y tierras que afectan a la población, en particular a los pequeños productores, y que impactan directamente en la canasta familiar. “Las ollas estaban vacías. Y con el hambre no se negocia”, sentenció.

También destacó “el rol de las mujeres, que tenían muy claro el discurso y que tenían estrategia. Son las que han resistido en 2009 y en 2013”.
Y denunció acciones de persecución que lleva adelante el gobierno: “Están identificando a las personas por publicaciones de Facebook, TikTok y otras plataformas”, cuyas pruebas “hemos visto que son modificadas con ChatGpt”.
“No hay un estado de derecho ahora, nos han querido meter el miedo para que no nos organicemos”, dijo y llamó a seguir manifestándose: “Que el miedo no nos gane. Si tenemos que salir a las calles y nos pasa algo, lo vamos a tener que hacer igual. Esa clase de miedo ningún gobierno nos lo ha podido meter”.
Por su parte, el abogado Henry Zeballos -que sigue los casos de represión principalmente en la localidad de San Julián en Bolivia-, señaló que la “vulneración de derechos humanos” que se está llevando adelante por parte del gobierno nacional “debe generar demandas internacionales”.
“Lo que hoy hemos visto es la criminalización de las organizaciones sociales”, dijo y destacó que el delito por el que están generando esta persecución “es el delito del terrorismo”. Sin embargo, explicó que la lucha por reivindicaciones sociales y de derechos humanos, de acuerdo a la normativa vigente, “no se puede ni se debe criminalizar”.

Luego de las intervenciones de los panelistas, se abrió un espacio de diálogo para intercambiar y comprender un poco más sobre los problemas que atraviesa Bolivia. Algunas de los temas preocupantes son los mínimos ingresos en comparación con el altísimo gasto que requiere la canasta familiar, el ataque a las pequeñas propiedades que corresponden a las y los campesinos, el elevado narcotráfico, o “la gasolina basura”, que “destruye la estabilidad económica del Estado”, según respondieron los participantes desde Bolivia.
También señalaron que el órgano institucional que coordina y ejecuta la represión es la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP), que está “sobre todo motorizada”, y que “nunca antes se vio este nivel de motorización”. En este sentido, Vargas consideró que el modelo represivo era parecido al de Argentina.
El bloque artístico estuvo a cargo del rapero Nataniel Tiempo, que al cierre realizó un recitado a capella sobre los plurisentidos de los abrazos.
